jueves, 23 de junio de 2016

Pensamiento convergente para generar y promover el razonamiento creativo en el aula




El presente documento pretende brindar un panorama sobre el tema de la creatividad como un factor clave para el desarrollo en el aula, en este caso haciendo énfasis en cómo el pensamiento convergente puede favorecer a desarrollar el  razonamiento creativo en el aula.

Actualmente este tema es fundamental analizarlo, principalmente cuando en el ambiente académico y escolar un problema que aqueja entre los docentes es que sus alumnos no alcanzan en su mayoría niveles altos de razonamiento y en ese sentido, la creatividad puede ser un elemento clave para el desarrollo de un pensamiento más flexible pero a la vez de mayor nivel en calidad de las ideas y pensamientos.

Para lograr lo anterior, se explican algunos conceptos básicos dentro de este proceso, por lo que se revisan algunos elementos de la creatividad, el pensamiento creativo, el pensamiento convergente y se integran las ideas al concepto de razonamiento creativo.

Finalmente se proponen algunas líneas teóricas pertenecientes al campo de la psicología y la educación que pueden permitir un mayor desarrollo del mismo razonamiento creativo en el proceso de enseñanza – aprendizaje del mismo docente para que éste a su vez pueda irlo plasmando en su propia práctica.

            El tema de la creatividad vinculado al razonamiento puede ser un tema que podría causar polémica debido a que en esencia, ambos conceptos pueden parecer explícitamente excluyentes entre sí, sin embargo, para poder comprender el sentido del concepto “razonamiento creativo”, es importante que abordemos antes algunos conceptos más.

En primer lugar se puede comenzar con el concepto de la creatividad, la cual se entiende en términos generales como una capacidad que se encarga de la creación de ideas y/o solución a problemas de modo innovador y novedoso, Serrano (2004), cita por lo menos 55 definiciones distintas del concepto, desde diferentes perspectivas y momentos históricos, sin embargo, en la esencia se destacan como parte de sus características factores como la innovación, originalidad y la novedad.

En este sentido se puede hacer alusión al pensamiento creativo, como aquel capaz de desarrollar soluciones ante un problema o situación de forma original, diferente a lo realizado por otras personas, por lo que puede resultar destacado. Por lo tanto, es necesario reconocer que todos los seres humanos poseemos creatividad, sin embargo, no todos poseemos la misma cantidad de producciones creativas.

Para conocer un poco más sobre el pensamiento creativo, podemos comentar lo que Waisburd (2009)  describe como pensamiento, donde lo interpreta como un conjunto de imágenes y ensoñaciones que permiten la planificación de acciones entre lo que se tiene y lo que se quiere.

De esta forma al integrarse con el término de creatividad,  el pensamiento creativo resulta ser “… aquel que se utiliza en la creación o modificación de algo, introduciendo novedades, es decir, la producción de nuevas ideas para desarrollar o modificar algo existente.” (Waisburd J., 2009 p.3)

Por lo tanto el pensamiento creativo se entiende como un proceso que es factible de desarrollar a través de diferentes acciones o intervenciones, es decir, aún cuando se tenga un potencial de forma innata, no quiere decir que sea inamovible, sino que es posible desarrollar o estimular, es ahí donde se requiere conocer más sobre los componentes de ésta.

Buscando esos elementos, Valqui (2009) describe que la creatividad de un individuo está compuesta por tres aspectos que son la experiencia, las habilidades del pensamiento creativo y la motivación, por lo que si no se alcanzan, entonces, no se posible tener un nivel adecuado de creatividad. De esta forma dentro de las habilidades del pensamiento creativo, se citan la fluidez, la flexibilidad, originalidad y la elaboración.

La primera de ellas se refiere a la cantidad que una persona puede generar de ideas, pensamientos o solucione diferentes sobre alguna situación; la flexibilidad es la capacidad donde a partir de la misma situación se puedan generar diferentes puntos de vista o nuevas formas de pensar.
En cuanto a la originalidad, se puede entender como un pensamiento o respuesta poco probable o única, y por último, la elaboración que se refiere a “encontrar sendas en un proceso convergente”,  (Vidal, 2009 p. 6), es decir, finalmente dentro de los procesos rígidos del pensamiento y sus explicaciones, es importante ir abriendo un camino a la diversidad que permita una multitud de caminos por los que se pueda llegar a una solución.

Es este punto el que requiere énfasis, porque cuando se piensa en ¿cómo es posible que un pensamiento convergente puede impulsar un razonamiento creativo?, se debe partir en que son dos pensamientos con características diferentes y por tanto, realizar esta vinculación requiere por sí misma de un pensamiento divergente.

Pero para ir desarrollando esta idea, es necesario aclarar que el pensamiento creativo es una producción cerebral del hemisferio derecho, el cual tiene dentro de sus características ser análogo y divergente, pero para aclarar de forma más concreta, Gascón (1998),  enlista en un artículo 50 características específicas de este hemisferio de las que se pueden mencionar las más significativas para este tema: la comprensión de conjuntos completos, establece relaciones inductivas, síntesis e integración, totalización de fragmentos o partes, asociaciones no lineales, analogías, confusión entre los concreto y lo metafórico, tendencia a la no fundamentación explicativa, pensamiento mágico, subjetividad, creatividad incluyendo la originalidad y la flexibilidad, invenciones, imaginación, sentimiento de espiritualidad, experiencias extraordinarias y percepción global de sí mismo entre otras.

Y por otra parte, cuando se habla de la razón, conduce a pensar en aspectos relacionados con las funciones del hemisferio cerebral izquierdo como de igual manera refiere Gascón (1998), el análisis  lógico – discursivo, representaciones lógicas, lógica binaria, tendencia a la separación de la realidad, pensamiento deductivo y secuencial, atención especializada en fragmentos, procesos lógico – matemáticos y habilidades verbales entre otros.

También cuando se alude al hemisferio izquierdo y su respectivo pensamiento convergente en el que Waisburd J.(2009) señala que se caracteriza por contener al pensamiento crítico, de tendencia lineal, busca una solución única, toma decisiones y busca la implementación, esto conduce a pensar que un hemisferio sistemático, racional y podría decirse “frío”, se tendrá que integrar al otro hemisferio para lograr un proceso de razonamiento creativo.

Teniendo todos los elementos definidos, el tema sobre cómo el pensamiento convergente puede ayudar a promover el razonamiento creativo cabe decir que desde el marco educativo, es función del docente la proyección a partir de un trabajo sistemático y adecuadamente planificado generar actividades que incentiven o favorezcan el pensamiento creativo.

Con base en lo anterior, en las aulas se debe establecer un trabajo muy sistematizado para favorecer el pensamiento creativo en los alumnos, pero el mismo docente a su vez debe vivir este proceso integrando el pensamiento convergente y divergente dentro de un conjunto de actividades se conjuguen un amplia gama de actividad cognitiva que puede ser tanto razonada como creativa.

En este sentido cuando se habla del razonamiento creativo, entonces se entiende que hace referencia a una integración de ambos hemisferios en un solo proceso de pensamiento, y esto a su vez se debe ver plasmado mediante la acción, la creación o la solución de un problema.

La razón creativa según explica Barrena (2008) es una capacidad para razonar de forma creativa poniendo atención a los sentimientos y utilizando la imaginación, por lo que se trata de trabajar de forma libre con imaginación para favorecer la creación de soluciones, hipótesis y/o enfoques para comprender las cosas.

Más adelante, también propone que en la educación contemporánea se debe fomentar la creatividad de las personas y con capacidad de razonar creativamente, por lo que también implica que se enseñe de forma creativa para que los alumnos puedan después discriminar en qué momentos utilizar una lógica distinta que les permita resolver un problema real.

Por lo tanto, se hace énfasis en no crear un nuevo modelo educativo para enseñar la creatividad, sino realmente cambiar la forma de enseñar para alcanzar un razonamiento creativo en los estudiantes.

Con base en lo anterior, al considerar las actuales propuestas pedagógicas, se puede definir que es posible alinear el razonamiento creativo con el trabajo propuesto dentro del constructivismo y la psicología cognitiva, es decir, no sólo se trata de conocer los procesos cognitivos, el proceso creativo y una pedagogía adecuada, sino realmente atribuir al razonamiento, lógica y creatividad del docente para el diseño de situaciones de aprendizaje que despierten en el alumno sus procesos creativos.

Es posible que esto pueda ser un reto, sin embargo, conociendo el camino y la meta, se considera que es posible llevarlo a la práctica, y sobre todo al final obtener resultados, es por ello fundamental también el compromiso y la búsqueda de desarrollo del docente como un primer peldaño en esta gran escala.

Para finalizar, alcanzar un razonamiento creativo en el aula puede ser una meta imprescindible para alcanzar, principalmente cuando en la actualidad se tienen dificultades para lograr que los alumnos alcancen un nivel adecuado de razonamiento, en este sentido, pensar en que puedan alcanzar el razonamiento creativo puede resultar una oportunidad para que conozcan una alternativa que les permita generar conocimientos cada vez más significativos.

La función del docente también es un elemento indispensable dentro de este panorama y es importante que conozca de manera más profunda sobre los funcionamientos cerebrales, la creatividad y sobre todo modelos y estrategias pedagógicas adecuadas que le permitan despertar el poder creativo de sus alumnos.
Se considera que los modelos constructivistas, la psicología cognitiva, las neurociencias junto con los estudios sobre la creatividad, pueden ser aquellos pilares que puedan favorecer que un docente pueda aplicar sus propios procesos al fomento de un verdadero razonamiento creativo.

El camino puede parecer sinuoso, sin embargo, el poder está en la voluntad y la capacidad de flexibilidad mental para que, con los elementos mencionados se alcancen las metas y por ende, se favorezcan diversas dificultades que se presentan en las aulas actualmente, esto es, integrando en la enseñanza aprendizaje actividades que favorezcan el pensamiento convergente y divergente de manera integral.




Bibliografía

Barrena, S. (2008). Unav. Obtenido de http://www.unav.es/gep/BarrenaUtopia.html
Escobar, A. (2006). Creatividad y función cerebral. Medigraphic.
Esquivias Serrano, M. T. (2004). Creatividad: Definiciones, antecedentes y aportaciones. Revista Digital Universitaria.
Gascón, H. (1998). Cómo estudiar en la Universidad. Didáctica y práctica de un tema transversal universitario. Madrid: Universitas.
Guilera Agüera, L. (2011). Anatomía de la Creatividad . España: Escola Superior de Disseny .
Navarro Mejía, M. E. (2012). Procesos y técnicas creativas. México: Red Tercer Milenio.
Niño, N. (s/f). www.ucv.ve. Obtenido de Universidad Jose Antonio Paez: http://www.ucv.ve/fileadmin/user_upload/vrac/documentos/Curricular_Documentos/Evento/Ponencias_3/Nino_Nelly.pdf
Valqui Vidal, R. V. (2009). La creatividad: conceptos. Métodos y aplicaciones. Revista Iberoamericana de Educación.
Waisburd J., G. (2009). Pensamiento creativo e innovación. Revista Digital Universitaria.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario