El presente documento pretende
brindar un panorama sobre el tema de la creatividad como un factor clave para
el desarrollo en el aula, en este caso haciendo énfasis en cómo el pensamiento
convergente puede favorecer a desarrollar el
razonamiento creativo en el aula.
Actualmente este tema es
fundamental analizarlo, principalmente cuando en el ambiente académico y
escolar un problema que aqueja entre los docentes es que sus alumnos no
alcanzan en su mayoría niveles altos de razonamiento y en ese sentido, la
creatividad puede ser un elemento clave para el desarrollo de un pensamiento
más flexible pero a la vez de mayor nivel en calidad de las ideas y pensamientos.
Para lograr lo anterior, se
explican algunos conceptos básicos dentro de este proceso, por lo que se
revisan algunos elementos de la creatividad, el pensamiento creativo, el
pensamiento convergente y se integran las ideas al concepto de razonamiento
creativo.
Finalmente se proponen algunas
líneas teóricas pertenecientes al campo de la psicología y la educación que
pueden permitir un mayor desarrollo del mismo razonamiento creativo en el
proceso de enseñanza – aprendizaje del mismo docente para que éste a su vez
pueda irlo plasmando en su propia práctica.
El
tema de la creatividad vinculado al razonamiento puede ser un tema que podría
causar polémica debido a que en esencia, ambos conceptos pueden parecer
explícitamente excluyentes entre sí, sin embargo, para poder comprender el
sentido del concepto “razonamiento creativo”, es importante que abordemos antes
algunos conceptos más.
En primer lugar se puede comenzar
con el concepto de la creatividad, la cual se entiende en términos generales
como una capacidad que se encarga de la creación de ideas y/o solución a
problemas de modo innovador y novedoso, Serrano
(2004), cita por lo
menos 55 definiciones distintas del concepto, desde diferentes perspectivas y
momentos históricos, sin embargo, en la esencia se destacan como parte de sus
características factores como la innovación, originalidad y la novedad.
En este sentido se puede hacer
alusión al pensamiento creativo, como aquel capaz de desarrollar soluciones
ante un problema o situación de forma original, diferente a lo realizado por
otras personas, por lo que puede resultar destacado. Por lo tanto, es necesario
reconocer que todos los seres humanos poseemos creatividad, sin embargo, no
todos poseemos la misma cantidad de producciones creativas.
Para conocer un poco más sobre el
pensamiento creativo, podemos comentar lo que Waisburd (2009) describe como pensamiento, donde lo interpreta
como un conjunto de imágenes y ensoñaciones que permiten la planificación de
acciones entre lo que se tiene y lo que se quiere.
De esta forma al integrarse con el
término de creatividad, el pensamiento
creativo resulta ser “… aquel que se utiliza en la creación o modificación de
algo, introduciendo novedades, es decir, la producción de nuevas ideas para
desarrollar o modificar algo existente.” (Waisburd J., 2009 p.3)
Por lo tanto el pensamiento
creativo se entiende como un proceso que es factible de desarrollar a través de
diferentes acciones o intervenciones, es decir, aún cuando se tenga un
potencial de forma innata, no quiere decir que sea inamovible, sino que es
posible desarrollar o estimular, es ahí donde se requiere conocer más sobre los
componentes de ésta.
Buscando esos elementos, Valqui (2009) describe
que la creatividad de un individuo está compuesta por tres aspectos que son la
experiencia, las habilidades del pensamiento creativo y la motivación, por lo
que si no se alcanzan, entonces, no se posible tener un nivel adecuado de
creatividad. De esta forma dentro de las habilidades del pensamiento creativo,
se citan la fluidez, la flexibilidad, originalidad y la elaboración.
La primera de ellas se refiere a la
cantidad que una persona puede generar de ideas, pensamientos o solucione
diferentes sobre alguna situación; la flexibilidad es la capacidad donde a
partir de la misma situación se puedan generar diferentes puntos de vista o nuevas
formas de pensar.
En cuanto a la originalidad, se
puede entender como un pensamiento o respuesta poco probable o única, y por
último, la elaboración que se refiere a “encontrar sendas en un proceso
convergente”, (Vidal, 2009 p. 6),
es decir, finalmente dentro de los procesos rígidos del pensamiento y sus
explicaciones, es importante ir abriendo un camino a la diversidad que permita
una multitud de caminos por los que se pueda llegar a una solución.
Es este punto el que requiere
énfasis, porque cuando se piensa en ¿cómo es posible que un pensamiento
convergente puede impulsar un razonamiento creativo?, se debe partir en que son
dos pensamientos con características diferentes y por tanto, realizar esta
vinculación requiere por sí misma de un pensamiento divergente.
Pero para ir desarrollando esta
idea, es necesario aclarar que el pensamiento creativo es una producción
cerebral del hemisferio derecho, el cual tiene dentro de sus características ser
análogo y divergente, pero para aclarar de forma más concreta, Gascón (1998), enlista en un artículo 50 características
específicas de este hemisferio de las que se pueden mencionar las más
significativas para este tema: la comprensión de conjuntos completos, establece
relaciones inductivas, síntesis e integración, totalización de fragmentos o
partes, asociaciones no lineales, analogías, confusión entre los concreto y lo
metafórico, tendencia a la no fundamentación explicativa, pensamiento mágico,
subjetividad, creatividad incluyendo la originalidad y la flexibilidad,
invenciones, imaginación, sentimiento de espiritualidad, experiencias
extraordinarias y percepción global de sí mismo entre otras.
Y por otra parte, cuando se habla
de la razón, conduce a pensar en aspectos relacionados con las funciones del
hemisferio cerebral izquierdo como de igual manera refiere Gascón (1998), el
análisis lógico – discursivo,
representaciones lógicas, lógica binaria, tendencia a la separación de la
realidad, pensamiento deductivo y secuencial, atención especializada en
fragmentos, procesos lógico – matemáticos y habilidades verbales entre otros.
También cuando se alude al
hemisferio izquierdo y su respectivo pensamiento convergente en el que Waisburd J.(2009) señala
que se caracteriza por contener al pensamiento crítico, de tendencia lineal,
busca una solución única, toma decisiones y busca la implementación, esto
conduce a pensar que un hemisferio sistemático, racional y podría decirse
“frío”, se tendrá que integrar al otro hemisferio para lograr un proceso de
razonamiento creativo.
Teniendo todos los elementos
definidos, el tema sobre cómo el pensamiento convergente puede ayudar a
promover el razonamiento creativo cabe decir que desde el marco educativo, es
función del docente la proyección a partir de un trabajo sistemático y adecuadamente
planificado generar actividades que incentiven o favorezcan el pensamiento
creativo.
Con base en lo anterior, en las
aulas se debe establecer un trabajo muy sistematizado para favorecer el
pensamiento creativo en los alumnos, pero el mismo docente a su vez debe vivir
este proceso integrando el pensamiento convergente y divergente dentro de un
conjunto de actividades se conjuguen un amplia gama de actividad cognitiva que
puede ser tanto razonada como creativa.
En este sentido cuando se habla del
razonamiento creativo, entonces se entiende que hace referencia a una
integración de ambos hemisferios en un solo proceso de pensamiento, y esto a su
vez se debe ver plasmado mediante la acción, la creación o la solución de un
problema.
La razón creativa según explica Barrena
(2008) es una capacidad para razonar de forma creativa poniendo atención a los
sentimientos y utilizando la imaginación, por lo que se trata de trabajar de
forma libre con imaginación para favorecer la creación de soluciones, hipótesis
y/o enfoques para comprender las cosas.
Más adelante, también propone que
en la educación contemporánea se debe fomentar la creatividad de las personas y
con capacidad de razonar creativamente, por lo que también implica que se
enseñe de forma creativa para que los alumnos puedan después discriminar en qué
momentos utilizar una lógica distinta que les permita resolver un problema
real.
Por lo tanto, se hace énfasis en no
crear un nuevo modelo educativo para enseñar la creatividad, sino realmente
cambiar la forma de enseñar para alcanzar un razonamiento creativo en los
estudiantes.
Con base en lo anterior, al
considerar las actuales propuestas pedagógicas, se puede definir que es posible
alinear el razonamiento creativo con el trabajo propuesto dentro del constructivismo
y la psicología cognitiva, es decir, no sólo se trata de conocer los procesos
cognitivos, el proceso creativo y una pedagogía adecuada, sino realmente
atribuir al razonamiento, lógica y creatividad del docente para el diseño de
situaciones de aprendizaje que despierten en el alumno sus procesos creativos.
Es posible que esto pueda ser un
reto, sin embargo, conociendo el camino y la meta, se considera que es posible
llevarlo a la práctica, y sobre todo al final obtener resultados, es por ello
fundamental también el compromiso y la búsqueda de desarrollo del docente como
un primer peldaño en esta gran escala.
Para finalizar, alcanzar un
razonamiento creativo en el aula puede ser una meta imprescindible para
alcanzar, principalmente cuando en la actualidad se tienen dificultades para
lograr que los alumnos alcancen un nivel adecuado de razonamiento, en este
sentido, pensar en que puedan alcanzar el razonamiento creativo puede resultar
una oportunidad para que conozcan una alternativa que les permita generar
conocimientos cada vez más significativos.
La función del docente también es
un elemento indispensable dentro de este panorama y es importante que conozca
de manera más profunda sobre los funcionamientos cerebrales, la creatividad y
sobre todo modelos y estrategias pedagógicas adecuadas que le permitan
despertar el poder creativo de sus alumnos.
Se considera que los modelos
constructivistas, la psicología cognitiva, las neurociencias junto con los
estudios sobre la creatividad, pueden ser aquellos pilares que puedan favorecer
que un docente pueda aplicar sus propios procesos al fomento de un verdadero
razonamiento creativo.
El camino puede parecer sinuoso,
sin embargo, el poder está en la voluntad y la capacidad de flexibilidad mental
para que, con los elementos mencionados se alcancen las metas y por ende, se
favorezcan diversas dificultades que se presentan en las aulas actualmente,
esto es, integrando en la enseñanza aprendizaje actividades que favorezcan el
pensamiento convergente y divergente de manera integral.
Bibliografía
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Waisburd
J., G. (2009). Pensamiento creativo e innovación. Revista Digital
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